Los probióticos podrían ayudar a reducir la inflamación renal en mujeres con lupus

Un nuevo estudio sugiere que una bacteria “amistosa” encontrada en yogur, kéfir y muchos otros productos lácteos podría ayudar a reducir la inflamación renal en mujeres con lupus.

Los investigadores han encontrado que añadiendo Lactobacillus a las dietas de ratones con nefritis lúpica de lupus inducido, conducen a mejoras en la función renal y aumentan su supervivencia, pero sólo en ratones hembra.

Los lactobacilos son un tipo de “buenas” bacterias que residen en los sistemas digestivo, urinario y genital. Estas bacterias también están presentes en yogur, kéfir y otros alimentos fermentados, así como suplementos dietéticos.

 

Aunque se necesitan más estudios para confirmar los posibles beneficios del Lactobacillus, los investigadores creen que sus hallazgos indican que las mujeres con lupus e inflamación renal pueden beneficiarse de tomar probióticos.

El coautor del estudio, Xin Luo, del Departamento de Ciencias Biomédicas y Patobiología de la Facultad de Medicina Veterinaria Virginia-Maryland de Virginia Tech, y sus colegas publicaron recientemente sus resultados en la revista Microbiome.

 

Las estadísticas americanas indican que hasta 5 de cada 10 adultos con lupus experimentarán daño renal, y alrededor del 10 al 30 por ciento de estos pacientes desarrollarán insuficiencia renal.

La nefritis lúpica se trata actualmente con fármacos inmunosupresores, con el objetivo de evitar que el sistema inmunitario ataque los riñones. Sin embargo, estos medicamentos pueden causar algunos efectos secundarios adversos, incluyendo un mayor riesgo de infección.

Xin Luo afirma que ” si la paciente de lupus tiene inflamación renal, no le hará ningún daño añadir yogur o probióticos a su dieta”

Los investigadores no están claros en cuanto al porqué los modelos masculinos de ratón con nefritis lúpica no experimentaron ningún beneficio del tratamiento con  Lactobacillus, pero especulan que la hormona masculina testosterona podría ser la responsable.

Noticia publicada el martes 3 Octubre 2017 en MedicalNewsToday

El Dr Francisco Blanco, reumatólogo gallego, primer español en recibir este galardón

La sociedad internacional de artrosis distingue a un reumatólogo del Chuac

Dr Blanco
Dr Blanco

Reconoce a Francisco Blanco como el pionero en introducir la proteómica en el ámbito de esta enfermedad para buscar biomarcadores que predigan el diagnósitco y la respuesta al tratamiento.

Francisco Blanco, coordinador del grupo de Investigación en Reumatología del Chuac y director científico del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic) se ha convertido en el primer español en ser distinguido con el premio de Ciencia Básica concedido por la Sociedad Internacional de Investigación en Osteoartritis (Oarsi), la mayor y principal organización internacional de científicos y profesionales de la salud dedicados a la prevención y el tratamiento de la artrosis. Cuenta con más de 2.500 socios de todo el mundo repartidos en más de 50 países.

El jurado, que distingue la trayectoria de los últimos cinco años de los mejores especialistas en este ámbito, reconoce a Blanco como el pionero en introducir la proteómica en la materia de esta enfermedad para buscar biomarcadores que predigan el diagnóstico y la respuesta al tratamiento. También abrió la línea de investigación en genética mitocondrial como marcador para el diagnóstico y pronóstico de la patología.

«Es un reconocimiento importante -explica Blanco-, porque viene con el valor añadido de que te reconoce la mayor sociedad internacional de tu área».

No hay candidatos al premio, sino que estos son propuestos y seleccionados por los mejores especialistas de este ámbito médico. «La verdad -dice- es que se te pone la piel de gallina al ver los comentarios que hicieron sobre mí especialistas con mayor trayectoria profesional que la mía». Blanco entiende que el reconocimiento supone un «espaldarazo importante» para su grupo y para la institución en la que trabajó en los últimos veinte años.

«Yo no podría hacer lo que hago sin el grupo que tengo y sin el apoyo de la institución», afirma.

Asegura que ahora el reto es seguir manteniendo la excelencia, para lo que reclama el apoyo de la administración.

Esta noticia ha aparecido en La Voz de Galicia y nos encanta compartirla con todos vosotros. Para ver la noticia original id a: La Voz

Lupus se confirma como factor de riesgo para el cáncer de cuello de útero

Las mujeres con lupus tratadas con inmunosupresores necesitan cribado cervical periódico

Los resultados de un estudio presentado el 9 de junio en el Congreso Anual de la Liga Europea Contra el Reumatismo (EULAR 2016) encontraron un riesgo dos veces mayor de cambios cervicales premalignos, y potencialmente también un mayor riesgo de cáncer de cuello uterino, entre las mujeres con lupus eritematoso sistémico (LES) en comparación a la población femenina en general.

Los riesgos más altos se encontraron en mujeres con LES que fueron tratados con fármacos inmunosupresores. Estos resultados destacan la importancia de la detección cervical regular en todas las mujeres con LES, independientemente de si el aumento del riesgo se debe a la gravedad o el tratamiento de la enfermedad.

La evidencia previa de que el LES o su tratamiento podrían aumentar el riesgo de neoplasia cervical no han sido concluyentes”, dijo el investigador principal, el Dr. Hjalmar Wadström del Departamento de Medicina de Solna, Instituto Karolinska, Estocolmo. Nuestros resultados han confirmado que el LES es un factor de riesgo para enfermedades malignas del cuello del útero, incluso después de ajustar por factores determinantes de riesgo importantes, como el cribado cervical anterior.

El LES es una enfermedad inflamatoria crónica que puede afectar a cualquier órgano y sistema, pero principalmente involucran las articulaciones, los riñones y la piel. La enfermedad afecta predominantemente a mujeres, se producen 10 veces más a menudo que en los hombres, y a menudo de los 20 a 30 años.

Entre 2006 y 2012, la tasa de displasia cervical o cáncer cervical invasivo en una cohorte de mujeres con LES fue el doble de la tasa en la población general emparejados (ajustado por edad, sexo, nivel de educación, la atención sanitaria de utilización, número de hijos, estado civil, antecedentes familiares de cáncer de cuello uterino, y el cribado cervical antes). La tasa fue mayor entre las mujeres tratadas con un fármaco inmunosupresor sistémico, en comparación con los tratados con solamente un antimalárico sin tratamiento inmunosupresor adicional.

 


Fuente:

El mensaje anterior se reproduce a partir de los materiales proporcionados por la Liga Europea Contra el Reumatismo y aparecido en Science Daily  “Lupus confirmed as risk factor for cervical cancer: Women with lupus treated with immunosuppressives need regular cervical screening.” ScienceDaily. ScienceDaily, 9 June 2016. <www.sciencedaily.com/releases/2016/06/160609115437.htm>.

 

Lupus: “Hay que tener una fortaleza especial para convivir con la enfermedad”

Así lo cree uno de los mayores expertos en lupus de España, el doctor José María Pego. Por su Día Mundial, EFEsalud realiza una radiografía para conocer mejor esta enfermedad reumática sistémica, crónica y autoinmune que afecta sobre todo a mujeres. ¿Sabías que lupus ha sido la enfermedad más buscada en Google en 2015?

El primer mensaje por el Día Mundial de Lupus, que se celebra el 10 de mayo, viene en forma de optimismo.

Es necesario transmitir a los pacientes “que a nivel de investigación tanto básica como clínica, hay un grandísimo trabajo para, dado que no es una enfermedad muy prevalente, ensamblar grandes cohortes de pacientes que nos permitan conocerla mejor, para poder enfrentarnos a ella con muchas más posibilidades de éxito”.

Lo asegura el doctor José María Pego, Facultativo Especialista de Área de Reumatología del Hospital Meixoeiro (Complejo Hospitalario Universitario de Vigo), coordinador del Grupo de trabajo IRIDIS (Investigation in Rheumatology and Immuno-Mediated Diseases) del Instituto de Investigación Biomédica (IBI) de Vigo, Ourense y Pontevedra y Co-Investigador Principal del Registro de Pacientes con Lupus Eritematoso Sistémico de la Sociedad Española de Reumatología (RELESSER).

Conocer al enemigo para combatirlo mejor. Pero…¿Sabemos de qué hablamos?.

¿Qué es el lupus? Síntomas y diagnóstico

“Es una enfermedad reumática sistémica (afecta a muchas partes del organismo), autoinmune (el sistema inmune llega a comprometerse o a atacar a distintas partes del organismo); y crónica (se puede decir que no tiene curación)”, señala el doctor José María Pego, y añade que “puede producir inflamación en cualquier órgano o sistema del organismo”.

Con una prevalencia aproximada de un caso por cada cien mil personas en España, afecta sobre todo a mujeres jóvenes en edad fértil.

Ocurre, de manera estimada, “en mujeres entre los 20 y 40 años”. En referencia al embarazo, se ha descrito clásicamente “que a veces interfiere y puede provocar un embarazo con complicaciones”.

Mano de un paciente afectado por lupus./ Imagen cedida por el especialista.

Mano de un paciente afectado por lupus./ Imagen cedida por el especialista.

Además, también puede tener consecuencias en el sentido contrario, “puede ser que el desequilibrio o trastorno hormonal que supone el embarazo pueda actuar desencadenando actividad o un brote de la enfermedad”, indica el facultativo.

En cuanto a las manifestaciones clínicas más frecuentes, “el 80/90% de los pacientes tienen afectación a nivel de las articulaciones”. Además, un 80% tiene algún tipo de manifestación clínica en la piel o la mucosa.

También puede afectar a pulmones, pleura, pericardio, sistema hematológico, disminución de glóbulos rojos, blancos, plaquetas, anemia. E incluso manifestaciones en órgano mayor, “como el riñón o el sistema nervioso central, aportando una mayor gravedad al cuadro clínico”, indica el experto.

La dificultad del diagnóstico depende de la enfermedad en sí, del paciente y de la experiencia del médico. A veces el diagnóstico es muy fácil y evidente y otras veces necesitamos más tiempo porque no da la cara de una manera clara”, señala el doctor.

Investigación y tratamientos: la gran esperanza

El doctor José María Pego./ Imagen cedida por el protagonista.

El doctor José María Pego./ Imagen cedida por el protagonista.

Para el experto, se están haciendo en España grandes avances en investigación, sobre todo en investigación clínica.

En la Sociedad Española de Reumatología estamos llevando a cabo un registro de pacientes con lupus”, señala este médico, a la cabeza de esta investigación junto al doctor Iñigo Rúa Figueroa, del hospital Negrín de Canarias.

Así, están consiguiendo agrupar un registro de 4.000 pacientes, definiendo muy bien sus características en un estudio inicial. “En una segunda fase estamos haciendo el seguimiento clínico a diferentes subgrupos y queremos hacer seguimiento de al menos 3 años”, explica.

Una investigación que supera fronteras, pues están colaborando “con los mayores expertos de lupus de toda Europa”.

En el tratamiento también se está avanzando. El doctor señala que, pese a las decepciones con los resultados de ensayos clínicos que valoran terapias biológicas en pacientes con lupus, “las compañías farmacéuticas siguen apostando por investigar la eficacia y seguridad de nuevos fármacos”, en este caso “dirigidos a distintas moléculas implicadas en la génesis del lupus, que están siendo investigadas en ensayos clínicos de gran calidad”, señala.

De los tratamientos existentes en la actualidad, se pueden diferenciar los más tradicionales (antiinflamatorios, corticoides, supresores; además de tratamientos que podemos considerar de fondo, que son los antipalúdicos) de otros más recientes como los biológicos.

Ahí entraría “el primer fármaco comercializado con indicación de lupus en los últimos 50 años aproximadamente, lo que se denomina terapia biológica, dirigida hacia los linfocitos b”. Una puerta abierta que aumenta las expectativas de pacientes y médicos por su “buen perfil de efectividad y seguridad”.

En cuanto al precio, los más tradicionales son más accesible; “algunos de los inmunosupresores y particularmente los biológicos tienen un coste económico considerable”, precisa.

Calidad de vida: en el centro de la diana

El lupus merma la calidad de vida de los pacientes. A las consecuencias físicas se suman las psicológicas.

La primera dañada es la imagen corporal, pues una de las manifestaciones más frecuentes es la cutánea. “Pensemos en una mujer -que son las afectadas en el 90% de los casos- de 30 años que pueda tener lesiones cutáneas en la cara y ciertas manifestaciones que se reflejen en su imagen corporal, efectos secundarios de los fármacos”.

El conjunto puede provocar que otro afectado sea el ánimo, “la capacidad de llevar a cabo iniciativas, poco interés en llevar a cabo nuevas actividades”, e incluso, afectar también a “la esfera sexual”.

Por estos motivos, es necesario recordar que un paciente crónico tiene “necesidades a largo plazo”, poniendo de manifiesto la necesidad de tenerles en cuenta en cuanto a “reclamaciones de tipo laboral, beneficios fiscales o por ejemplo tener acceso a fármacos crónicos, como cremas de fotoprotección que son caras y que muchas veces no cubre la Seguridad Social”.

Es difícil convivir con la enfermedad, con “la necesidad de tratamiento, de asistir a muchas consultas de atención primaria, especialistas, al hospital de día, a urgencias, a veces ingresos hospitalarios”, señala el especialista, concluyendo que “hay que tener una fortaleza especial para convivir y llevar esta enfermedad”.

Noticia aparecida en EFESalud

Los prebióticos y probióticos ayudan a reducir los síntomas del lupus

La adición de bacterias a la flora intestinal de los pacientes con lupus corrige parcialmente el desequilibrio inmunológico causante de la enfermedad

En torno a 40.000 españoles, sobre todo mujeres, padecen lupus, enfermedad crónica autoinmune caracterizada fundamentalmente por la inflamación y daño de distintos órganos –entre otros, las articulaciones y los músculos–. Y de la totalidad de afectados, cerca de 19.000 –hasta un 90% mujeres– sufren lupus eritematoso sistémico (LES), la forma de la enfermedad asociada con una mayor incidencia y gravedad. El problema es que, a pesar de su gran prevalencia, no existen tratamientos curativos para el LES. De hecho, los pacientes solo cuentan con tratamientos inespecíficos para controlar la enfermedad y sus síntomas. De ahí la importancia de un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Oviedo y delCentro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el que se muestra que la introducción de bacterias en la flora intestinal de los pacientes corrige, aun parcialmente, el desequilibrio inmunológico típico del LES, con lo que se reducen los síntomas asociados a la enfermedad.

Flora intestinal humana
Flora intestinal humana

Como explica Abelardo Margolles, co-autor de esta investigación publicada en la revista «Scientific Reports», «hemos comprobado que cuando estas bacterias se ponen en contacto con las células inmunes se corrige parcialmente el desequilibrio inmunológico que padecen las personas lúpicas».

‘Corregir’ la flora intestinal

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores partieron de las evidencias que, previamente alcanzadas en la Universidad de Oviedo, constataban la existencia de diferencias muy significativas en las poblaciones microbianas en las heces de las personas sanas y de los pacientes con lupus.

Así, los autores del nuevo trabajo utilizaron un modelo ‘in vitro’ de microbiota intestinal de pacientes de lupus. Y tras añadir a este modelo bacterias beneficiosas de distintas cepas, observaron que esta microbiota o microflora intestinal era muy similar a la que presentan las personas sanas.

“Si conseguimos restaurar una microbiota sana en pacientes con lupus, sus síntomas disminuirán ” Ana Suárez Díaz

Como refieren los autores, «nuestro estudio abre la puerta a la modificación de la respuesta de las células inmunes a través de una manipulación terapéutica de la microbiota, lo que permitiría reducir la sintomatología de los afectados».

Menor sintomatología

En definitiva, el empleo de microorganismos vivos –caso de los prebióticos o probióticos específicos– o las modificaciones en la dieta pueden ayudar, si bien no a curar, a reducir los síntomas de los pacientes que sufren LES.

Como concluye Ana Suárez Díaz, co-autora de la investigación, «los pacientes no se van a curar, pero es posible que el empleo de prebióticos y probióticos específicos o cambios en la dieta puedan mejorar los síntomas y disminuir las respuestas inflamatorias de los afectados. Si conseguimos restaurar una microbiota sana en pacientes con lupus, sus síntomas disminuirán».

Noticia aparecida en ABC.es

También en www.nature.com