El riesgo de lupus en mujeres aumenta casi tres veces después de un trauma

Los investigadores encontraron que la exposición a cualquier evento traumático incluso en ausencia de trastorno de estrés postraumático (TEPT) – puede aumentar el riesgo de lupus. 

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una enfermedad que se puede sufrir después de vivir o ver eventos traumáticos como guerra, huracanes, violaciones, abusos físicos o un accidente grave.

 

La Dra. Andrea Roberts (Harvard T.H. Chan School of Public Health in Boston, MA) y sus colegas informaron recientemente sus resultados en la revista Arthritis & Rheumatology.

Está bien establecido que el trastorno de estrés postraumático puede aumentar el riesgo de ansiedad y depresión, pero se sabe menos sobre cómo el trastorno de estrés postraumático puede afectar la salud física.

Algunos estudios han sugerido que las personas con TEPT pueden estar en mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, mientras que otras investigaciones han descubierto un vínculo entre el TEPT y un mayor riesgo de trastornos autoinmunes.

El nuevo estudio del Dr. Roberts y colegas proporciona evidencia adicional de este último, después de vincular el trauma psicosocial y el TEPT con una mayor probabilidad de lupus eritematoso sistémico (LES), que es la forma más común de lupus.

 

El nuevo estudio incluyó los datos de 54.763 mujeres de los Estados Unidos, todas las cuales fueron evaluadas para el PTSD y la exposición al trauma usando la escala corta de la prueba para DSM-IV PTSD y el breve cuestionario sobre trauma.

Después de 24 años de seguimiento, el equipo evaluó los registros médicos de las mujeres y usó los criterios del Colegio Americano de Reumatología para determinar la incidencia de LES. El lupus se da con mayor frecuencia en mujeres (90%) en edades entre los 15-45 años.

Los investigadores encontraron que las mujeres que cumplían los criterios para el TEPT tenían 2,94 veces más probabilidades de desarrollar LES en comparación con las mujeres que no habían sufrido ningún trauma.

Además, los resultados revelaron que las mujeres que habían estado expuestas a cualquier tipo de trauma – independientemente de si tenían síntomas de TEPT – tuvieron 2,87 veces más riesgo de LES.

Según los investigadores, sus hallazgos proporcionan más pruebas de que un trauma psicosocial puede aumentar la probabilidad de enfermedad autoinmune.

“Nuestros resultados se suman a una considerable evidencia científica de que nuestra salud mental afecta sustancialmente nuestra salud física, haciendo que el acceso a la salud mental sea aún más urgente”. afirma la Dra Andrea Roberts

 



Información en  Medical News Today el miércoles 20 Septiembre 2017 

Publicación original en Arthritis and Rheumatology  "Association of trauma and posttraumatic stress disorder with incident systemic lupus erythematosus (SLE) in a longitudinal cohort of women" Autores: Andrea L. Roberts PhD, Susan Malspeis MS, Laura D. Kubzansky PhD, Candace H. Feldman MD, Shun-Chiao Chang ScD, Karestan C. Koenen PhD, Karen H. Costenbader MD, MPH

Charla en Vigo: Dra Alarcón y Dr Hernández

Sesión clínica INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN SANITARIA GALICIA SUR (IISGS)

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PROGRAMA
Martes 9 de mayo de 2017
Salón de actos del Hospital Álvaro Cunqueiro 13:30-15:00

 

*Re-definiendo la autoinmunidad y el Lupus a Nivel Molecular

Dra. Marta Alarcón Riquelme (Centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica de Granada). La Dra. Alarcón es una eminencia mundial en la genética del LES.

* “Errores frecuentes en el manejo del lupus”
Dr. Íñigo Hernández Rodríguez (Especialista en Reumatología, Jefe de Sección de Reumatología, EOXI de Vigo)

 

ORGANIZADORES::
* Dr. José María Pego Reigosa
Facultativo Especialista de Área en Reumatología (EOXI de Vigo)
Coordinador del Grupo de Investigación IRIDIS (Investigation in Rheumatology and Immuno-Mediated Diseases) del IISGS (Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur)

* Prof. África González Fernández
Especialista en Inmunología, Catedrática de Inmunología (Universidad de Vigo)
Directora del CINBIO (Biomedical Research Center)
Presidente de la Sociedad Española de Inmunología

 

Lupus se confirma como factor de riesgo para el cáncer de cuello de útero

Las mujeres con lupus tratadas con inmunosupresores necesitan cribado cervical periódico

Los resultados de un estudio presentado el 9 de junio en el Congreso Anual de la Liga Europea Contra el Reumatismo (EULAR 2016) encontraron un riesgo dos veces mayor de cambios cervicales premalignos, y potencialmente también un mayor riesgo de cáncer de cuello uterino, entre las mujeres con lupus eritematoso sistémico (LES) en comparación a la población femenina en general.

Los riesgos más altos se encontraron en mujeres con LES que fueron tratados con fármacos inmunosupresores. Estos resultados destacan la importancia de la detección cervical regular en todas las mujeres con LES, independientemente de si el aumento del riesgo se debe a la gravedad o el tratamiento de la enfermedad.

La evidencia previa de que el LES o su tratamiento podrían aumentar el riesgo de neoplasia cervical no han sido concluyentes”, dijo el investigador principal, el Dr. Hjalmar Wadström del Departamento de Medicina de Solna, Instituto Karolinska, Estocolmo. Nuestros resultados han confirmado que el LES es un factor de riesgo para enfermedades malignas del cuello del útero, incluso después de ajustar por factores determinantes de riesgo importantes, como el cribado cervical anterior.

El LES es una enfermedad inflamatoria crónica que puede afectar a cualquier órgano y sistema, pero principalmente involucran las articulaciones, los riñones y la piel. La enfermedad afecta predominantemente a mujeres, se producen 10 veces más a menudo que en los hombres, y a menudo de los 20 a 30 años.

Entre 2006 y 2012, la tasa de displasia cervical o cáncer cervical invasivo en una cohorte de mujeres con LES fue el doble de la tasa en la población general emparejados (ajustado por edad, sexo, nivel de educación, la atención sanitaria de utilización, número de hijos, estado civil, antecedentes familiares de cáncer de cuello uterino, y el cribado cervical antes). La tasa fue mayor entre las mujeres tratadas con un fármaco inmunosupresor sistémico, en comparación con los tratados con solamente un antimalárico sin tratamiento inmunosupresor adicional.

 


Fuente:

El mensaje anterior se reproduce a partir de los materiales proporcionados por la Liga Europea Contra el Reumatismo y aparecido en Science Daily  “Lupus confirmed as risk factor for cervical cancer: Women with lupus treated with immunosuppressives need regular cervical screening.” ScienceDaily. ScienceDaily, 9 June 2016. <www.sciencedaily.com/releases/2016/06/160609115437.htm>.

 

Lupus: “Hay que tener una fortaleza especial para convivir con la enfermedad”

Así lo cree uno de los mayores expertos en lupus de España, el doctor José María Pego. Por su Día Mundial, EFEsalud realiza una radiografía para conocer mejor esta enfermedad reumática sistémica, crónica y autoinmune que afecta sobre todo a mujeres. ¿Sabías que lupus ha sido la enfermedad más buscada en Google en 2015?

El primer mensaje por el Día Mundial de Lupus, que se celebra el 10 de mayo, viene en forma de optimismo.

Es necesario transmitir a los pacientes “que a nivel de investigación tanto básica como clínica, hay un grandísimo trabajo para, dado que no es una enfermedad muy prevalente, ensamblar grandes cohortes de pacientes que nos permitan conocerla mejor, para poder enfrentarnos a ella con muchas más posibilidades de éxito”.

Lo asegura el doctor José María Pego, Facultativo Especialista de Área de Reumatología del Hospital Meixoeiro (Complejo Hospitalario Universitario de Vigo), coordinador del Grupo de trabajo IRIDIS (Investigation in Rheumatology and Immuno-Mediated Diseases) del Instituto de Investigación Biomédica (IBI) de Vigo, Ourense y Pontevedra y Co-Investigador Principal del Registro de Pacientes con Lupus Eritematoso Sistémico de la Sociedad Española de Reumatología (RELESSER).

Conocer al enemigo para combatirlo mejor. Pero…¿Sabemos de qué hablamos?.

¿Qué es el lupus? Síntomas y diagnóstico

“Es una enfermedad reumática sistémica (afecta a muchas partes del organismo), autoinmune (el sistema inmune llega a comprometerse o a atacar a distintas partes del organismo); y crónica (se puede decir que no tiene curación)”, señala el doctor José María Pego, y añade que “puede producir inflamación en cualquier órgano o sistema del organismo”.

Con una prevalencia aproximada de un caso por cada cien mil personas en España, afecta sobre todo a mujeres jóvenes en edad fértil.

Ocurre, de manera estimada, “en mujeres entre los 20 y 40 años”. En referencia al embarazo, se ha descrito clásicamente “que a veces interfiere y puede provocar un embarazo con complicaciones”.

Mano de un paciente afectado por lupus./ Imagen cedida por el especialista.

Mano de un paciente afectado por lupus./ Imagen cedida por el especialista.

Además, también puede tener consecuencias en el sentido contrario, “puede ser que el desequilibrio o trastorno hormonal que supone el embarazo pueda actuar desencadenando actividad o un brote de la enfermedad”, indica el facultativo.

En cuanto a las manifestaciones clínicas más frecuentes, “el 80/90% de los pacientes tienen afectación a nivel de las articulaciones”. Además, un 80% tiene algún tipo de manifestación clínica en la piel o la mucosa.

También puede afectar a pulmones, pleura, pericardio, sistema hematológico, disminución de glóbulos rojos, blancos, plaquetas, anemia. E incluso manifestaciones en órgano mayor, “como el riñón o el sistema nervioso central, aportando una mayor gravedad al cuadro clínico”, indica el experto.

La dificultad del diagnóstico depende de la enfermedad en sí, del paciente y de la experiencia del médico. A veces el diagnóstico es muy fácil y evidente y otras veces necesitamos más tiempo porque no da la cara de una manera clara”, señala el doctor.

Investigación y tratamientos: la gran esperanza

El doctor José María Pego./ Imagen cedida por el protagonista.

El doctor José María Pego./ Imagen cedida por el protagonista.

Para el experto, se están haciendo en España grandes avances en investigación, sobre todo en investigación clínica.

En la Sociedad Española de Reumatología estamos llevando a cabo un registro de pacientes con lupus”, señala este médico, a la cabeza de esta investigación junto al doctor Iñigo Rúa Figueroa, del hospital Negrín de Canarias.

Así, están consiguiendo agrupar un registro de 4.000 pacientes, definiendo muy bien sus características en un estudio inicial. “En una segunda fase estamos haciendo el seguimiento clínico a diferentes subgrupos y queremos hacer seguimiento de al menos 3 años”, explica.

Una investigación que supera fronteras, pues están colaborando “con los mayores expertos de lupus de toda Europa”.

En el tratamiento también se está avanzando. El doctor señala que, pese a las decepciones con los resultados de ensayos clínicos que valoran terapias biológicas en pacientes con lupus, “las compañías farmacéuticas siguen apostando por investigar la eficacia y seguridad de nuevos fármacos”, en este caso “dirigidos a distintas moléculas implicadas en la génesis del lupus, que están siendo investigadas en ensayos clínicos de gran calidad”, señala.

De los tratamientos existentes en la actualidad, se pueden diferenciar los más tradicionales (antiinflamatorios, corticoides, supresores; además de tratamientos que podemos considerar de fondo, que son los antipalúdicos) de otros más recientes como los biológicos.

Ahí entraría “el primer fármaco comercializado con indicación de lupus en los últimos 50 años aproximadamente, lo que se denomina terapia biológica, dirigida hacia los linfocitos b”. Una puerta abierta que aumenta las expectativas de pacientes y médicos por su “buen perfil de efectividad y seguridad”.

En cuanto al precio, los más tradicionales son más accesible; “algunos de los inmunosupresores y particularmente los biológicos tienen un coste económico considerable”, precisa.

Calidad de vida: en el centro de la diana

El lupus merma la calidad de vida de los pacientes. A las consecuencias físicas se suman las psicológicas.

La primera dañada es la imagen corporal, pues una de las manifestaciones más frecuentes es la cutánea. “Pensemos en una mujer -que son las afectadas en el 90% de los casos- de 30 años que pueda tener lesiones cutáneas en la cara y ciertas manifestaciones que se reflejen en su imagen corporal, efectos secundarios de los fármacos”.

El conjunto puede provocar que otro afectado sea el ánimo, “la capacidad de llevar a cabo iniciativas, poco interés en llevar a cabo nuevas actividades”, e incluso, afectar también a “la esfera sexual”.

Por estos motivos, es necesario recordar que un paciente crónico tiene “necesidades a largo plazo”, poniendo de manifiesto la necesidad de tenerles en cuenta en cuanto a “reclamaciones de tipo laboral, beneficios fiscales o por ejemplo tener acceso a fármacos crónicos, como cremas de fotoprotección que son caras y que muchas veces no cubre la Seguridad Social”.

Es difícil convivir con la enfermedad, con “la necesidad de tratamiento, de asistir a muchas consultas de atención primaria, especialistas, al hospital de día, a urgencias, a veces ingresos hospitalarios”, señala el especialista, concluyendo que “hay que tener una fortaleza especial para convivir y llevar esta enfermedad”.

Noticia aparecida en EFESalud

Estudio sobre toxicidad retiniana por antipalúdicos: frecuencia y factores de riesgo

En 1959 Hobbs informó por primera vez de toxicidad retiniana debido a la utilización a largo plazo de cloroquina (CQ). En la actualidad, el sulfato de hidroxicloroquina (HCQ) es el agente antipalúdico más utilizado en el tratamiento de enfermedades autoinmunitarias por su menor incidencia de reacciones adversas, aunque al igual que la CQ puede producir toxicidad ocular por depósito corneal y retiniano.

La afectación retiniana produce alteraciones irreversibles de la visión y el paciente puede no percibir su presencia de forma temprana, por lo que se recomiendan revisiones oftalmológicas periódicas.

El grupo de investigadores del Hospital Rafael Méndez (Murcia) estudiaron la frecuencia de toxicidad retiniana y  los factores de riesgo asociados en una cohorte de pacientes tratados con antipalúdicos de el hospital comarcal.

 

Su estudio mostró una frecuencia de toxicidad retiniana en pacientes en tratamiento con antipalúdicos del 13,1%, con una mayor tendencia en pacientes en tratamiento con CQ.   Esto puede deberse tanto a la ausencia de evaluación estandarizada para detectar toxicidad retiniana como a la utilización de nuevos métodos diagnósticos de gran precisión (SD-OCT, ERG), que permiten una detección precoz. Así, se realizaron a todos los pacientes fondo de ojo y SD-OCT, lo que ha podido permitir identificar a un mayor número de pacientes con afectación retiniana. Por otra parte, Kobak et al. reconocen que su población de estudio pudiera presentar una mayor gravedad al proceder de un entorno de investigación clínica, lo que explicaría que la frecuencia de retinopatía sea mayor.

Comparando a los pacientes en función del antipalúdico, se observó que los pacientes en tratamiento con CQ tenían tendencia a presentar un mayor riesgo de toxicidad retiniana, y si el grupo de estudio hubiera sido más amplio es probable que la diferencia hubiera alcanzado la significación.

Entre los factores asociados a toxicidad retiniana por antipalúdicos los más importantes son la duración del tratamiento y dosis diaria, aunque encontraron resultados contradictorios en los diferentes estudios.

En este estudio solo encontraron una asociación positiva entre toxicidad retiniana e hipertensión arterial.

A todos los pacientes en los que se detectó toxicidad retiniana se les retiró el tratamiento con antipalúdicos, cambiando este por otro fármaco inmunosupresor según la enfermedad de base. En los 3 casos en los que se detectaron de manera precoz toxicidad retiniana mediante la SD-OCT, sin maculopatía típica en ojo de buey, no se encontraron alteraciones significativas de la agudeza visual que pudieran influir en la calidad de vida de los pacientes.

Este estudio no está exento de limitaciones. En primer lugar, el diseño retrospectivo. Y, en segundo lugar, el tamaño muestral, que pudo condicionar la falta de identificación de factores de riesgo asociados a toxicidad retiniana secundaria a antipalúdicos.

Sin embargo, la evaluación oftalmológica protocolizada lo distingue de los estudios previos.

En resumen, la frecuencia de toxicidad retiniana por antipalúdicos en este estudio (con técnicas oftalmológicas) fue alta, con tendencia a un riesgo mayor en pacientes en tratamiento con CloroQuina.

Encontraron como factor de riesgo asociado la hipertensión arterial, aunque este hallazgo debe confirmarse en posteriores estudios.

Para leer el artículo completo id a Reumatología clínica:   http://www.reumatologiaclinica.org/es/toxicidad-retiniana-por-antipaludicos-frecuencia/articulo/S1699258X1300003X/

Estudio llevado a cabo por Deseada Palma Sánchez, Elena Rubio Velazquez, Sandra Soro Marín y Rebeca Reyes García